sábado, 31 de enero de 2009

Un día en la vida del Concejal de Urbanismo Felipe Alba Miguélez


«La Bañeza Hoy», a lo largo de este año de nuestro décimo Aniversario, va a acercar
se un poco más a la ciudad, a los ciudadanos y a profundizar en las entrañas del ayuntamiento para saber cómo se trabaja en él y qué hacen nuestros funcionarios públicos y concejales.
Empezamos hoy entrevistando a Felipe Alba Miguélez –concejal de obras y urbanismo–. Queremos saber cómo es uno de sus dias en el ayuntamiento. Esperamos acercaros su trabajo de forma amena.

Emilio García Ranz / La Bañeza.-
P.:–¿Cómo es un día tuyo en el Ayuntamiento? ¿A qué hora llegas al trabajo de concejal de obras y urbanismo?
R.:–Llego a las 9 incluso antes
P.:-¿Qué es lo primero que ha
ces un día normal?
R.:-Paso por Urbanismo y luego me voy a dar una vuelta por la ciudad a ver las obras que tengo en marcha.
P.:–Cuando un ciudadano te presenta una queja de que su calle tiene un bache o tal problema ¿Qué haces?

Al lado de los problemas,
al lado de la gente

R.:–En el momento que puedo me acerco a su calle y voy a ver lo que pasa para poder solucionarlo cuanto antes.
P.:–La concejalía de obras será una de las que más cosas hace.
R.:–Y eso que hay muchas cosas que no se ven como todo lo que va enterrado como ahora redes de luz, u obras de agua, alcantarillado, colectores, etc.
P.:–Bueno, de eso se ven las zanjas cuando se levanta la calle. Y supongo que entonces se oirán muchas quejas. Porque ¿la gente aprecia, reconoce el trabajo que se hace o sólo habla para quejase cuando abres una zanja?
R.:–Bueno, hay de todo. Hay quien te pide «necesito esto» y luego te lo agradece por hacerlo, y hay quien pasa de todo.
P.:–Tú, antes de ser concejal de obras, trabajaste en obras.
R.:–Sí, fuí encargado general de obras durante 33 años. Llevábamos de todo. Hacíamos todo tipo de obras, hasta concentraciones parcelarias.
P.:–Eso está bien porque hay ministros de agricultura que no han visto el campo ni una vaca ni a un ganadero en su vida... ni han estudiado nada de agraria. Por lo menos tú sabes lo que estás haciendo porque has estado trabajando en ello.
P.:–¿Cómo se llamaba la empresa?
R.:–Germán Rodríguez Quinanilla. Trabajé en tu pueblo también.
P.:–Con todos esos años de experiencia (33)en el campo de obras, podrás ver los trabajos que se acometen en la ciudad desde una perspectiva distinta a alguien que no sabe, e incluso podrás dar tu opinión o consejo a pié de obra de cómo quedaría mejor un proyecto.
R.:–Sí.

La obra, desde el plano
hasta la ejecución

P.:–Ahora me gustaría saber ¿Cómo funciona una obra? ya que supongo que primero habrá un problema, luego una idea para solucionarlo... En fin, que son múltiples y diferentes pasos los que se dan desde los despachos hasta que el arreglo se vé en la calle
R.:–Pues sí. La idea se plasma en un proyecto, en una memoria primero. Lo podemos hacer, dependiendo el tipo de obra que se trate, todo en el ayuntamiento, con un equipo técnico que tenemos aquí en las oficinas de Urbanismo, o podemos hacer la obra con un ingeniero exterior al que le explicaríamos la idea, el qué queremos hacer.
P.:–Y ¿se tarda mucho desde que surge la idea hasta que se empieza a trabajar en la calle en esa obra?
R.:–Puede pasar desde la me-ria, hasta que se pone en mar
cha en la calle ese proyecto, unos dos meses.
P.:–Bueno, como mínimo, en algunos proyectos como el del arreglo de la Plaza Mayor más (le digo con socarronería puesto este tema lleva va-rios años anclado sin iniciarse por falta de presupuesto).
R.:–Bueno, como sabes ahora ya se va a hacer. Hablamos del 1 de Marzo.

Logros
P.:–Ahora me gustaría saber de qué obras de las que has realizado durante estos años que llevas a cargo de esta concejalía en La Bañeza, te sientes más orgulloso.
R.:–La avenida de Portugal y el depósito de aguas del Polvorín. Esas dos.
P.:–¿Tenéis alguna pequeña disputa interna entre concejalías? Es decir, que tú, por poner un ejemplo, quieres más dinero para tal obra y disputas el dinero por ejemplo con fiestas.
R.:–(Felipe se sonríe y contesta en tono jocoso).Con las chicas sobre todo que me dicen «que es que te lo llevas todo»
No, en serio, bromas a parte. Nos llevamos muy bien.
Ah! Hablando de obras de las que me siento especialmente orgulloso. Se me olvidaba el camping. Que aunque después pasa a ser competencia de la concejalía de turismo, primero fue un tema de la concejalía de obras.
P.:Claro, que eres en muchos casos la primera concejalía... porque sí, los campos de fútbol nuevos, los vestuarios del frontón, los arreglos del polideportivo, etc. luego son competencia de la concejalía de deportes, por poner otro ejemplo, pero quien inicia los trabajos es la concejalía de obras.
R.:–Efectivamente. Eso pasó con el camping, la piscina cli-matizada, los campos de fútbol 7.
R.:–Hablando de piscina climatizada. Tiene que ser un palo, por ejemplo, proyectar una cosa tan bonita como la piscina climatizada, conseguir ese logro que antes no tenía La Bañeza porque teníamos que ir, me acuerdo yo, a La Palomera a León o a Astorga... y que ahora que tenemos por fin piscina después de tanto que os ha costado, llegue alguien como yo, o cualquier otro ciudadano, y en vez de felicitaros, os critiquemos en los periódicos que la piscina se ha quedado pequeña, que no cabemos en los vestuarios...
R.:–Se ha quedado pequeño todo. Era un proyecto muy ilusionante y en el momento que lo has ejecutado ya te sientes lleno, satisfecho. Has hecho una gran obra.¿Qué ha pasado con la piscina? Que ahora haría falta ampliarla al doble. ¿Qué se hizo? Pues como no sabes el éxito que va a tener pues haces lo básico. Piensas «Si la hacemos más grande y luego no se utiliza un recinto grande cuesta mucho dinero mantenerlo, calentarlo, etc.» Y claro, un ayuntamiento pequeño no puede tener proyectos gigantes infrautilizados que den muchos gastos o pérdidas de dinero, porque un recinto como la piscina luego requiere unos gastos de mantenimiento de unas instalaciones. Cierto, re-conozco que hoy haría falta una piscina casi el doble. Pero pasa lo mismo con el camping, un proyecto en el que nadie de la oposición creía y que se decía que no iba a ir nadie. Y ¿qué ha pasado? Que ronda su ocupación el 100%, y que si fuera más grande habría más gente.
R.:–Bueno, ahí tenéis, y te lo digo yo, periodista que he seguido muy de cerca tus proyectos, la posibilidad de agrandar el camping buscando otra ubicación para el recinto ferial, y utilizando el terreno del aparcamiento provisional de camiones cuando hagáis el aparcamiento definitivo (o centro de transportes) tal y como estaba proyectado, en terrenos del polígono industrial «Villa Adela».
P.:–¿Cuantos millones crees que se han invertido estos últimos años en obras?
R.:–No lo puedo decir así de repente, tendría que hacerte una memoria.)
P.:– Una obra, un proyecto que te ilusione, que hayas querido hacer desde que llegaste a esta concejalía, y que aún no hayas podido hacer.
R.:–Hombre, ahora se van a cumplir todos o casi todos nuestros deseos porque ahora se va a hacer la urbanización de la Nacional VI...
P.:–En la que váis a tardar años... porque no sé cuantas fases era el proyecto.
R.:–No. Se va a hacer todo el arreglo entre el 2009 y 2010. Se ha hecho una fase, ahora se van a hacer otras dos, 22 millones de euros, y algo quedará para 2010.
P.:–Te tiene que dar rabia, su
pongo, el empezar una obra y no terminarla, por ejemplo la calle Lepanto que te queda
ron 40 metros sin arreglar porque se acabó el presupuesto.
R.:–El presupuesto llega has-ta donde llega y no puedes estirarlo.
P.:–Ya, pero con los presupuestos siempre pasa que tal obra cuesta 40 millones y se acaban gastando 60.
R.:–Eso es como en casa, que empiezas a arreglar tal cosa y a medida que has empezado tal obra luego ves que de paso había que cambiar lo otro y que habría que hacer tal arreglo que no estaba proyectado, y te pasas del presupuesto. Tenías pensado gastar diez y te gastas 15 ó 20.
Generalmente se incrementa el gasto un 10% por encima de los presupuestado.
En una calle por ejemplo la vas a asfaltar y entran brea y aceras pero luego ves que ha-ría falta cambiar una tubería y al final la cambias, porque no la vas a dejar así, y por eso siempre se suele incrementar el presupuesto.

Plan de urbanismo
P.:–¿Qué opinas del plan de urbanismo de La Bañeza?
R.:Seguimos con el viejo plan aún. Se va a cambiar en breve al nuevo.
P.:–¿Para cuando las nuevas normas de urbanismo?
R.:–Yo espero que se puedan sacar en el primer trimestre exponiéndose al público.
P.:–¿Acabará el nuevo Plan con vacíos legales y problemas que se han planteado actualmente como el sinuoso trazado de las calles y que no se pueda hacer una calle recta porque un propietario no quiere ceder medio metro en una esquina? ¿O con el tema por ejemplo de pisos que se meten encima de la acera hasta la carretera con unos salientes como por ejemplo, en la calle Mercado o María de Zapata, contra los que luego pegan los camiones?
R.:–Bueno, la verdad es que se modifican algunas cosas que se han visto que nos han dado problemas, pero otras cosas como las que me cuentas, no las vamos a tocar. No podemos tirar una casa que está ya consolidada.
P.:–No, hombre, pero yo te digo –para el bien de La Bañeza, que a mí...–, por ejemplo, ir pensando en el futuro y en hacer como hizo no recuerdo ahora si era Carlos III o Carlos V en Madrid diseñando calles rectas. Quizás no tanto, pero sí preveer que retirando de-terminado solar un edificio en una esquina quizás medio metro, no saldrían cosas raras como la que hay en la calle Bufalapluma con María de Zapata o en República del Salvador ante el bar transporte. Si ahí, cuando aquello fueron solares, tanto el de un lado como el de otro, hubiesen cedido medio metro, igual teníamos una calle recta por la que podrían pasar bien los coches sin tener que hacer maniobras.
R.:– Hombre, en algún caso particular y concreto se va a mejorar eso. Ahora ha habido propietarios, como en dos solares de María de Zapata, que al ir a vallarlos con bloque han retirado ellos porque han querido, y se han ido haciendo calles rectas al guardarse línea entre casa y casa. En otros casos ha habido quien se ha agarrado a la actual ley que no obliga a re-tirar nada ni a seguir línea – (en Castrocalbón, por ejemplo, la ley es distinta y la línea hay que seguirla entre fachadas)–. Ahí hay algunas pequeñas cosas que vamos a intentar mejorar.

Pequeñas grandes obras
P.:–Me imagino que no todo son grandes obras ni grandes proyectos:polígono, camping piscinas... Supongo que han habido muchas pequeñas obras.
R.:– Sí, y algunas pequeñas obras han sido muy valoradas. Tanto que me ha sorprendido especial y gratamente a mí. Estoy hablando de la senda que hicimos desde Paseo del Jardín subiendo hasta el albergue del peregrino. Otro ejemplo fue hormigonar Entrevías, que fue una obra que costó ‘cuatro perras gordas’ y que sin embargo hicimos un gran favor a la gente. La gen-te tenía que pasar por la carretera. Y cuando hicimos aquello me acuerdo tuvimos dificultades con Renfe, pero llegamos a un entendimiento y se hizo, e hicimos un gran favor a la gente, que no tenía por donde pasar. Y es un arreglo que nos costó 40.000 pesetas.

¿La gente pide arreglos
o no se atreve?
P.:–Y la gente, los vecinos ¿se atreven a pediros que hagáis tal arreglo o por el contrario se calla, no dice nada por miedo a ‘quedar mal o dar la cara’ y aguanta un problema?
R.:–Yo creo que la gente en este momento está plenamente mentalizada de que si hay un problema en su calle o en su barrio hay que pedir al ayuntamiento que lo arregle, y lo pide.
P.:–¿Os presentan sugerencias en el buzón del ayuntamiento?
R.:–Sí.
P.:–Yo pensé que no se atrevía... porque tal y como me ocurre a mí en el periódico, la gente a veces no se atreve a mandarme una carta exponiendo una queja o problema, y si lo hace no se atreve a dar la cara y pide que le firmes ‘un bañezano’ para que-dar en el anonimato.
R.:–Todos los días recibimos llamadas de gente, de vecinos, que te comentan algún problema en La Bañeza, o particularmente en su calle. Uno que te dice ‘yo entro mal aquí’ o ‘mira esto a ver si puedes arreglarlo’. La gente sabe que tiene unos derechos y los demanda, y casi todos los dias hay algo, bien sea una queja o sugerencia telefónica o bien por escrito.